Desde el blog Bitácora literaria Nuria anfitriona está semana la...
Convocatoria cada jueves, un relato. A la que todos estáis invitados, para más información pasar por su blog.
El vacío existencial
Carolina, a sus 25 años, se enfrenta a un vacío existencial tras no lograr el máster en ciencias que ha soñado durante años. Para ella, el fracaso es más que la pérdida de un título; es la erosión de su objetivo y propósito. Ha dedicado noches enteras a su preparación, sacrificando momentos familiares, para alcanzar su meta. Ahora, al mirar su reflejo ante el espejo, no ve a la prometedora estudiante de antes, sino a alguien que siente un peso en su interior que le desgarra, como si una parte de su ser se hubiera evaporado.
La sensación del fracaso la consume. No encuentra consuelo para su alma en su entorno. No la comprenden. Las preguntas la atormentan. «¿Quién soy sin ese logro?». «¿Qué valor tengo en la vida?». Este vacío es un agujero negro que absorbe toda su energía. No logra concentrarse. Su mente no deja de divagar hacia pensamientos inconclusos. Le cuesta imaginar un futuro sin ese sueño cumplido. Carolina desea encontrar una razón para seguir adelante, un propósito que le devuelva el sentido a su vida, aunque ahora todo le parezca incierto y dolorosamente vacío. Pero su frustración le impide salir de ese rol angustioso.
©Elisabeth

Hola Elisabeth. Gracias por sumarte a la convocatoria juevera con este relato que bien puede pasar en la realidad. El miedo a no ser aceptado, al fracaso que siente la protagonista puede general un rol difícil de superar. La vida es algo más que el qué dirán, aunque la protagonista aun no haya logrado entenderlo.
ResponderEliminarMuy buen relato que pone de manifiesto un problema bastante al día. Un abrazo
Ah me recordó a mi primer despido, no fue tan fuerte puesto que nos corrieron a varios porque el nuevo director general nos sacó para meter a sus amigos, o sea no nos despidieron por incompetencia o por "nuestra culpa", pero igual se siente feo.
ResponderEliminarBueno lo bueno de caer es que siempre te puedes volver a levantar...Los fracasos nos hunden pero mientras se tenga salud, se puede volver a intentar, estoy segura que cuando la tormenta cese encontrará ese propósito y el vacío será llenado por algo más...Besos por ahí!!!
ResponderEliminarEl dolor y la pérdida que uno tiene tras lo que considera un "fracaso" en su vida, sea sentimental, laboral, etc, deja un vacío muy hondo, difícil de recuperar y llenar. Pero sin duda lo que nos puede ayudar es buscar un nuevo objetivo, una nueva meta que nos saque de ese agujero y nos ponga de vuelta en el camino! Un abrazote!
ResponderEliminarUn dolor que lo describes muy bien, cuando uno tiene unas expectativas que no salen como esperaba, entramos en un bucle de vacíos.
ResponderEliminarHay que salir como sea, o bien por nuestros medios o bien pidiendo ayuda, no se puede terminar el mudo, la vida debe continuar.
Un buen texto.
Saludos.
Bienvenida Elisabeth. Creo que tu personaje deberá aprender a calibrar el verdadero valor de lo que llama fracaso y apenas resulta un escollo en el camino de su superación personal. Nada hay definitivo más allá de la muerte. Un abrazo
ResponderEliminarElizabeth, seguramente su juventud le hace ver la vida más imposible de lo que es.
ResponderEliminarLos estudiantes se acostumbran a estos reveses y seguramente lo superará pronto
Un texto muy bueno. He conocido muy de cerca esa sensación de fracaso y de vacío cuando uno se deja la vida para alcanzar una meta.
ResponderEliminarUn saludo
Si se queda atascada no logrará nunca evadirlo. Alfonso
ResponderEliminarHola Elisabeth, otro vacío cuando se pierde la esperanza de conseguir ciertos objetivos.
ResponderEliminarBesos!
Un fracaso es un fracaso, pero paraque quedarse en él?.. no tiene sentido, hay un abismo por delante que saltar.
ResponderEliminarfracasar....si eso marca a cualquiera, pocos lo superan
ResponderEliminaruf ese momento final después del esfuerzo y no conseguirlo... es un trauma para mí. Lo volverá a intentar, siempre se intenta.
ResponderEliminarPuede ser duro el no conseguir algunos objetivos, cuando se ha puesto tanto para lograrlos. Aunque de alguna manera hay que seguir.
ResponderEliminarOjala lo coniga...a veces lo que mas nos gustaria lograr, mas cuesta...
ResponderEliminarLo que cuentas es muy real, es una sensación que se llega a sentir de fracaso terrible, muy duro, tantas horas de estudio para luego no conseguir el objetivo, muy bien planteado.
ResponderEliminarUn beso enorme.