Sirenas de papel
cubren el sabor
de tu piel;
ese sabor ácido
que despierta mi ser.
No queda luz,
ni sombra
en el ayer,
cuál trovador
sin hambre
ni sed.
Quema la herida
qué puede volver,
cómo el barro y la arcilla
se nutre al nacer.
Punto de encuentro en el que autores de diversas modalidades artisticas y creativas comparten con un solo fin... Dar a conocer su talento, su arte, su creatividad y crear un espacio de actividades, eventos y participación propia de los integrantes del espacio literario y artistico.
Sirenas de papel
cubren el sabor
de tu piel;
ese sabor ácido
que despierta mi ser.
No queda luz,
ni sombra
en el ayer,
cuál trovador
sin hambre
ni sed.
Quema la herida
qué puede volver,
cómo el barro y la arcilla
se nutre al nacer.
No bebas del amor.
Roto.
Sí, el rumor.
Cruza la puerta.
Sé cristal helado.
Que el sol arde en la era.
«Eres un diamante».
Pasión y misterio.
En decadencia.
Libre albedrío traicionero.
¡Qué inquieta el silencio!
«Libertad».
Consecuencia:
recuperar tu vida.
© Nuria de Espinosa
Mi amado,
tú eres el sol radiante,
qué ilumina mis días
como un faro brillante.
En tu cuerpo
quiero perderme,
en un abrazo.
Eres melodía que danza
en mi corazón,
susurro que acaricia
mi alma,
y habita en mis noches
en calma.
En tu presencia,
el amor se vuelve poesía,
cual suspiro de alegoría.
Por eso te escribo poeticamente,
cuyas palabras
solo a ti pertenecen.
Enamorada
mi corazón revela,
porque eres estrella
qué por mí brilla.
© Nuria de Espinosa